
martes, 31 de marzo de 2009
Sanemos al siglo XXI

jueves, 12 de marzo de 2009
Despidiendo el Verano

Tantos miedos frente a la vida que se interpretan como un niño herido. Herido supongo porque le ha faltado sentirse importante frente al primer hombre en el que confió para que le mostrara el mundo.
Te conformas con poco o vives duramente hasta que se te acaben las ganas de vivir. Luego si caes en cuenta que no eres feliz supones que es una regla general y crees que si tu no lo fuiste, nadie más será capaz de hacerlo. Es sencillo, te cansas, te rindes y decides ver como se van pasando los días en esta agonía. Algunos días vienen a verte pajaritos, animales o insectos; y tu aún sin darte cuenta que lo único verdadero está en lo simple. Pero es cierto, todo tiene su tiempo y “más temprano que tarde” todos los caminos llegan a Roma.
Estas consciente que las cosas no andan bien y que te gustaría mejorarlo, entonces razonas y hurgeteas en un pensamiento tras otro… pero te cansas porque ese camino tampoco puede llevar a ninguna parte.
Nos olvidamos de lo simple y es por eso que sufrimos tanto. Nada tiene importancia; ni el dinero, ni el futuro, ni siquiera la propia vida, si uno no logra ser feliz. Y para ser feliz no se busca nada afuera de uno mismo. Para ser feliz uno debe entender que aún sin casa, sin perro y sin auto, se puede ser feliz en cualquier parte del mundo. Igual que cuando se era niño y daba lo mismo si la ropa se lavaba en una “moderna” lavadora de los ochenta o en una artesa de madera por las manos agrietadas de una mujer.
Pero entiendes que este primer hombre que te mostró el mundo también estaba herido y lo más probable es que la herida haya sido la misma. Entonces caminas la vida luchando, siempre defendiéndote contra algo; los seres de la naturaleza no luchan para vivir, las especies no son conscientes de que sobreviven, simplemente viven. Sobre-vivir es sólo un verbo que ha calificado el hombre.
De alguna extraña forma, quizás en una de esas tardes que despiden el verano, descubres que nunca ha existido una herida y menos alguna lucha que sostener. Entonces entiendes que la vida se acabará pronto y que nunca es tarde para vivir la vida despiertamente: Avanzar en el letargo de la vida o simplemente olvidar el tiempo y actuar en el mundo.
Entonces me incorporo en el mundo, entiendo que en mí mismo está todo lo que necesito para hacerle caso a mi corazón, que no dependo de nadie y que sobre mí se despliega una fuerza que me guía día a día mientras confío que mañana habrá otro nuevo amanecer.
Soy hijo del mundo y he venido a cumplir una misión dictada por mi corazón. En mí están las herramientas y no hay nada que necesite buscar por fuera.
jueves, 8 de enero de 2009
Deus ex Machina

viernes, 2 de enero de 2009
Eso soy
Soy una de esas personas extrañas, de esos que miras y no sabes de dónde son. Soy un hombre confundido que ahora deja la inercia del pensamiento. Desprendido de mi mismo, porque atravesé las fronteras débiles de mi persona y no encontré nada. Entonces busqué importarme, luego me importé, me odié, en un minuto desaparecí hasta del espacio. Estuve lejos, tan lejos como donde el dolor de las entrañas paróxicas derrite tu piel, luego tus viseras y entonces se te desgarra el alma. Te desintegras, tu vida no es más que una centrifugadora que no sabe cómo parar. Los miedos parecieran ser las llamas del mismo infierno, la culpa el verdugo del sacrificio.
Pero entonces llegas al final del hoyo, el límite donde termina lo oscuro. Entonces te das cuenta que todo se desintegra, se deshace, pierde importancia. Y pese a todo sigues existiendo, limpio, inmaculado, brotando de la fuente misma.
Caes en cuenta que eres menos importante que una simple historia de ficción, de esas que tarde o temprano te toparás y te hará sonreír.
No es por fuera que nos encontramos como seres humanos, es por dentro que llegamos a entender que ser parte de este espacio/tiempo, es como ser amorosos dioses descubriendo el paraíso.
Estamos dañados porque cuando niños se nos condicionó el amor, porque aprendimos a buscarlo afuera y no entendimos que el amor somos nosotros mismos.
Amor atrapado en la oscuridad de nosotros mismos, tratando de germinar como lo hace la semilla en las oscuridades de la tierra.
Ahora entonces, tranquilo y quieto, me siento bajo la sombra de las parras y divago en las últimas y agrietadas fronteras de la mente.
NO VOY NI VENGO. SIEMPRE HE ESTADO Y SIEMPRE ESTARÉ. LA IMPERMANENCIA DE LA VIDA ME DELATAN COMO LA EXISTENCIA PRIMARIA, LA QUE JAMÁS MUERE, LA QUE LE DA EL ALITO DE VIDA AL HOMBRE.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Control+Alt+Suprimir
Salida del tiempo,
perdida total de la memoria.
Ingravidez absoluta,
cuestionamiento de la propia experiencia humana.
Lógica extraviada y quizás para siempre.
Paroxismo paradógico y paralelepípedo.
¿Salida de la Matrix?
Locura desenfrenada,
bestialismo ageno,
desapego absoluto,
vuelta a cero.
martes, 18 de noviembre de 2008
Abracadabra
Despierto con claridad calma, no con ese sentimiento de ansiedad cuando las cosas están bien y uno teme que se derrumben.
Las hojas del Palto se hacen cariño, el San Pedro crece diariamente en dirección al cielo, las violetas desparramadas por el patio parecieran alcanzar un orden en el desorden y las parras nutren los frutos que serán devorados en febrero. Desfilan las orugas, las mariposas, los chanchos de tierra. Serafín aquieta su cuerpo felino tratando de no encontrarse con la fatiga de un día caluroso. Yo también estoy quieto, descubriendo esta magia en el presente y abandonando los pesados fardos de la mente. La quietud vence al calor, el movimiento al frío.
La primavera prepara los frutos y me incita a pensar que me prepara a mi también.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Se Rompe la Torre
Llevo bastante tiempo tratando de conocer los brillos encandilantes de esta ciudad. Me he vaciado entero tratando de encontrarle el sentido al sin sentido. He llegado a oscuridades tan profundas tratando de encontrar veracidad a lo que me enseñaron cuando llegué a este mundo; todos iban caminando hacia alguna parte, parecía lógico avanzar en esa dirección. En el camino alimañas y carne putrefacta; eso sí, guerreros hermanos, desentrañando lo mismo, con la misma inconsistencia de búsqueda, con un corazón fuerte, sincero y una convicción desmedida.
Te busqué por mucho tiempo hasta que me aburrí de hacerlo porque intuí necesario encontrarme a mi primero. No me culpo ni de egoísta ni de cobarde, simplemente que tan lejos de mi mismo sólo encontraba amores ciegos, egoístas y temerosos. Pero mi corazón no era de esas tierras, y de cualquier forma, era mejor alejarse.
Tuve que autoconvencerme que no existías, era demasiado duro llevarte conmigo si no te tenía. Me enredé en el maremoto de los temores, en los abismos de la duda y en el desgarro de la importancia de uno mismo.
Muchas leguas llevo recorridas, pero el tiempo yace en las fronteras débiles de mi mente. Entonces esa voz casi apagada dentro de mi corazón me hace señas, me susurra que no olvide que aún existes y que ya pronto estaremos juntos.
Yo continúo encerrado en esto parecido a una torre, un falo que pronto será destruido. Antes, hubiera esperado que llegaran a rescatarme, ahora sé que es mejor hacerlo por mi mismo. Soy un guerrero que será emperador, emperador que ha de encontrarte, porque ya no quiero más los brillos encandilantes de esta ciudad. Quiero contemplar la magia de los días juntos, y construir los sueños que vayamos imaginando, sin límites, sin restricciones.
